Vuelta a la rutina de “la familia más bonita del mundo”.

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Todo lo bueno se acaba. Y las vacaciones llegan a su fin. 

La vuelta al cole, el continuar con los trabajos diarios (de los que solo he descansado una semana), la vuelta al blog…¿y sabéis qué?

 Que me encanta la vuelta a la rutina. 

Me da pena que los peques vuelvan al cole, que de vacaciones vivían muy bien. Es lo que tiene vivir en un pueblo para un niño, es como estar siempre en modo veraneo. 

Aunque Yo casi lo agradezco. No porque no los aguante en casa y blablabla que está tan de moda decir ahora. 

A mí me encanta tenerlos en casa. Y disfrutar de ellos. 

Por eso básicamente decidí venirme a vivir a un pueblo, para poder dedicarle tiempo a las cosas importantes en mi vida y por lo tanto a mi familia. 

Mis hijos van al cole de 9 a 14, y ya. El resto del día están conmigo y muchos días con su padre también. Yo trabajo de 9 a 14, así que tenemos todo el tiempo del mundo para estar juntos e incluso para aburrirnos. Aunque no lo creáis no es malo que los niños se aburran. A veces hasta lo necesitan.

Digo que agradezco que vuelvan a la rutina, porque mi horario de 9 a 14 es igual en verano que en invierno, tengan ellos cole o no. Lo que implica que en verano los tengo toda la mañana en el trabajo. Bueno a la pequeña. El mayor ya vuela solo y a las 12 sale con sus amigos.

Así que tanto yo como mis clientes vamos a agradecer estar en la tienda sin los peques, que son muy monos y esas cosas, pero en el colegio van a estar de lujo.

Este verano intenso nos ha dejado muchas experiencias, vivencias y buenos momentos. También momentos de nervios, tension y el sentir el “yo ya no puedo más”. Pero todo se ha acabado. Lo bueno y lo malo. Y un nuevo curso escolar nos espera.

Pero sin duda, este verano  lo vamos a recordar porque también nos ha traído la buena noticia de que en primavera seremos uno más. 

Por las ilusiones y emociones de dos hermanos que se han vuelto locos al enterarse de la noticia de que su hermano estaba en camino. Y que les ha dejado sensaciones dulces y otras no tan dulces al enterarse de que iba a ser niño el nuevo integrante de la familia.

Dejamos un verano atrás especial y comenzamos un nuevo curso con la ilusión de saber que algo muy bueno está por llegar. En el que mientras llega seguiré disfrutando de para mí la “familia más bonita del mundo”

Vamos a comernos el mundo, ¡qué tenemos mucha hambre!

Me encantaría saber tu opinión sobre este tema. De todas formas ¡Gracias por leerme!