Mi truco para conciliar. Ventajas de la vida en el pueblo.

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Llevamos más de dos años viviendo en el pueblo. Haciendo malabares, como todos, para que cuando llegue la noche tener nuestra lista de cosas pendiente por hacer completa o al menos casi completa.

Tengo dos hijos pequeños, una tienda abierta al público, una tienda online (en proceso de traspaso), un proyecto de expansión de nuestra tienda física que incrementara en un 50% nuestro catalogo de venta  y estamos creando entre a mi marido y yo una pequeña empresa, que aunque ya hemos andado un largo camino, hasta dentro de dos años aproximadamente no verá la luz.

Además todas las tardes las paso con mis hijos. Jugamos, hacemos deberes, los acompaño a sus actividades, vamos al parque siempre que podemos y pasamos largas tardes de juegos en invierno.

No es que sea una Súper Woman,  ni lo pretendo. Hay días que no doy más de sí. Que siento que no llego. Cuándo vivía en Madrid no estaba a gusto, tenía la sensación de que se me escapaba la vida esperando el fin de semana para tener tiempo de disfrutar de los míos, y cuando llegaba nos pasábamos el fin de semana limpiando, recogiendo, haciendo compras….No me gustaba el planteamiento de vida ni para mí ni para los míos. Puedes leer cómo se gesto la decisión de venir al pueblo en esta entrada.

Tenía claro que no quería trabajar por las tardes. Quería dedicar tiempo de calidad para los míos. La única manera que veía factible una vez que me quede en el paro, era ser mi propia jefa, pero en Madrid eso no sonaba a trabajar menos, si no a trabajar muchísimo más.

Necesitaba tiempo, tiempo para todo, y de alguna manera tenía que ganar ese tiempo. Si reducíamos las distancias, el ahorro iba a ser considerable, ahorraríamos dinero que no gastábamos en desplazamiento y además ganaría tiempo que invertiría en mi trabajo. De alguna manera todas las piezas del puzzle tan complicado que se me hacía hasta entonces de venir al pueblo comenzaban a encajar.

Reloj pedraza

Nos surgía una oportunidad de trabajo de mi marido aquí y nos lanzamos a la piscina. Yo en Madrid ya me había dado de alta como autónoma, y el negocio online que había creado lo realizaríamos desde el pueblo. Además pondríamos tienda física. Y desde allí comenzaríamos a gestar los otros dos negocios que teníamos en mente.

La primera decisión para disponer de tiempo para todo y poder conciliar fue trasladarnos a vivir a un pueblo.

La segunda decisión, no fue tan arriesgada como la primera pero fue decisiva para poder conciliar.  Fue abrir la tienda sólo por la mañana. Y tener disponibilidad vía móvil por las tardes. Soy consciente de que esto supone una pérdida de ingresos en mi negocio, pero estoy dispuesta a asumirlos. Desde el principio he acostumbrado a mis clientes a un horario de 09:00 a 15:00, quien necesita mis productos bien vía tienda, o bien por teléfono recibe sus encargos.

gestion del tiempo en los pueblos

La tercera decisión, es haber retrasado la salida de los otros dos negocios que tenemos en mente. Desde que estamos aquí, hemos perdido las prisas y ansias por llegar a los sitios. Esto ha supuesto una mejora no solo a nivel físico, sino psicológico, y todo lo que hacemos nos lo tomamos con calma. No tenemos prisa por llegar, si no de disfrutar del camino.

La cuarta es aprender a gestionar el tiempo. No voy a ningún sitio sin mi agenda, y sin mi planning semanal, y aun así se dan situaciones en las que mi mala cabeza nos la juega. Tengo un planning semanal con todas las actividades de los niños, así como sus horarios, gestionamos sus tiempos al igual que los nuestros. Dividimos las tardes en tiempo de estudio y ocio, con un horario marcado. Ellos poco a poco se van acostumbrando. En épocas fuertes de trabajo se nos hace imposible seguir el horario, pero en épocas tranquilas nos genera mucha tranquilidad a todos.

Nos hemos organizado de tal manera que aprovechamos hasta el último segundo del día pudiendo sacar el trabajo adelante y disponiendo de tiempo de ocio para la familia.

¿Y esto como se consigue? Pues tengo la formula mágica, bueno mejor dicho mi formula mágica, y es que en los pueblos no hay distancia. No tenemos que invertir nada de tiempo en desplazarnos. Todo lo básico para el día a día, es decir colegio, comercio, trabajo, zonas de ocio lo tenemos a 5 minutos. Todo el tiempo que perdíamos en Madrid en trayectos aquí lo ganamos. Vivimos con la sensación de que el día tiene una hora o incluso más que cuando vivíamos en Madrid.

En Madrid tardaba lo mismo en coger el ascensor, bajar al parking, subir a los niños en el coche y salir del garaje que aquí en llegar al colegio. Es decir cuando en Madrid aun estábamos saliendo de casa, aquí ya hemos llegado a nuestro destino.

Si llevo a mis hijos a futbol salgo 5 minutos antes de casa y en 10 minutos he vuelto, por lo que me permite tener 50 minutos en casa para realizar cualquier actividad. Sin embargo en una gran ciudad ese tiempo probablemente lo tendría que perder en una cafetería haciendo tiempo o en el mejor de los casos haciendo la compra….

Según este estudio los conductores madrileños pierden en atascos alrededor de 96 horas atrapados en atascos, y según esta noticia pierden una media de hora y media en transporte público.

Atasco

 

¿Os imagináis todos los que vivís en ciudades y sufrís estos problemas de tráfico y distancia la de cosas que podríais hacer con una hora de regalo al día?

Campo

En los pueblos es posible conciliar, la pena es que tal y como está todo lo que se está volviendo imposible es vivir en un pueblo por la falta de oportunidades y trabajo….pero quien sabe, a lo mejor algún día los pueblos recuperaran todo su esplendor y podemos vivir todas las familias que lo deseemos así.

Quizás sea un sueño, o quizás no….

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10 Comentarios

  1. Yo antes vivía en Barcelona ciudad, a veces la echo de menos que conste, pero para la maternidad es mucho más saludable el pueblo. Como tú dices, haces y deshaces en un momento planes y obligaciones de la agenda. Por no hablar de lo bien que se vive y come.

    • Para mi no hay color, y de verdad que no echo para nada de menos Madrid, de hecho ahora cuando voy me agobio mucho. Con los peques solemos ir algunos fines de semana a hacer “cosas de ciudad” así que lo que podía echar de menos lo tengo cubierto también jejej

  2. Yo estoy por cambiar también el rumbo de todo. Trabajo a veinte minutos de casa en coche pero cada día invierto en hacer ese camino una hora como mínimo. Atasco por la mañana y atasco por la tarde. tengo que coger el coche para: ir al trabajo, ir al cole, ir a la universidad…. casi, casi hasta para ir al baño. tanto tiempo perdido ya me tiene colapsado y estoy a punto de dar carpetazo sobre la mesa. leerte ha sido inspirador: necesito vivir más cerca del trabajo.

    • Me alegro haberte servido de ayuda. Merece la pena de verdad, el no tener que coger el coche para nada, excepto porque te apetece ir a algún sitio no tiene precio. En mi cabeza no entra ver todo colapsado en las grandes ciudades, colegios, centro de salud, todo colapsado, aqui tener todo agonizando porque no hay gente para llenarlos. Es incomprensible! En fin, si te animas algún día, no te arrepentirás!

  3. ¿Atascos?¿Qué son los atascos? jajaja. Pero si ni en Soria tenemos atascos!! menos aún en los pueblos, que el mayor atasco lo provoca un vecino que se nos cruza con el tractor. Sempre lo diré, esto es calidad de vida, sobre todo con niños. Yo salgo de casa para el cole a menos 5, y siempre llego pronto jajja. La tienda, en la misma calle, la panaderia a 3 minutos, la carniceria dos calles más abajo, el cole a 5 minutos… y suma y sigue.
    Y lo de tener negocio propio coincido, es la mejor forma de conciliar pero de verdad.
    Feliz día de la mujer rural vecina!

  4. Enhorabuena por el artículo! Nosotros vivimos en Reggio Emilia, Italia, después de haber vivido tres años en NY y haber pasado la mayor parte de nuestra vida en Barcelona, nuestra ciudad natal. Aunque Reggio se considera una ciudad, para nosotros su dimensión se asemeja más a un pueblo. Con todas las ventajas y desventajas respecto a una gran ciudad. También nosotros estamos descubriendo las ventajas de vivir en un lugar a medida humana, de poder permitirnos compatibilizar mucho mejor más cosas. Trabajamos de autónomos presencialmente y a distancia, y tenemos un taller de arte a dos minutos de casa! Aunque los retos de cambiar de país son distintos, comparto una parte de la experiencia de vivir fuera de las capitales. En nuestro caso estamos a 45 minutos entren de Milán, lo cual para un barcelonés es como coger el metro! Yo también paso las tardes con mi hija, lo hice en bcn y ny, pero es cierto que en Reggio ganamos muchas cosas, entre otras, mi marido está más disponible y tenemos menos gastos mensuales. La tranquilidad además de una ciudad pequeña se contagia, y ni os cuento lo bien entendido que tienen los italianos el respeto por ejemplo por comer bien y con tranquilidad. Pues eso, que de acuerdo con el artículo y enhorabuena a todas las que estáis disfrutando de una mayor conciliación.

    • Que vida más intrepidante! Me encanta! Vosotros si que tenéis que valorar y mucho las ventajas del mundo rural. En cuanto a gastos es muchísimo más económico la vida en el pueblo. Al menos en mi experiencia! Gracias por tu comentario. Ha sido muy enriquecedor

  5. Nosotras hemos hecho un cambio parecido. Nos mudamos de la capital (argentina), a una ciudad con tranquilidad de pueblo, a doscientos kilometros de donde estábamos. Y la verdad es que aquí no existen transporte públicos, ni grandes distancias, como bien dices, todo esta a 5 minutos.
    Es difícil la cuestión laboral, es verdad, pero encontraremos poco a poco la forma.
    Saludos!!!

Me encantaría saber tu opinión sobre este tema. De todas formas ¡Gracias por leerme!