Mi experiencia (desastrosa) con la lactancia materna y el libro “Somos la leche” De Alba Padró.

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Si tuviera que resumir en dos palabras mis dos anteriores experiencias con la lactancia materna lo tendría clarísimo, “desastre total”.

Y lo intenté. Juro que lo intente, pero la lactancia materna fue un verdadero desastre.

PRIMERA EXPERIENCIA CON LA LACTANCIA MATERNA.

Lactancia materna desastrosa

Al mayor le pude dar el pecho dos meses. Hasta que fui a la revisión de los dos meses y pesaba lo mismo que en la revisión del mes 5,100 kg.

De las felicitaciones de la revisión del mes y del “eres una campeona en esto de la lactancia” porque mi hijo había engordado 1 kg desde que había salido del hospital, pasamos al “¿pero qué ha pasado aquí? este niño no coge peso, dale un refuerzo de biberón ya”.

Recuerdo que esas palabras me pesaron como una losa. La vuelta desde el centro médico a casa fue un drama en toda regla.

Yo no paraba de llorar y de culparme por ser tan mala madre y mi buena madre que me acompaño al médico aquel día no paraba de intentar calmarme y quitarme esa idea de la cabeza.

Cuando llegué a casa, le di un biberón, se lo tomó entero y yo empecé a sentirme mejor. Mientras el peque se bebía aquel biberón como si se fuera acabar el mundo de un momento a otro, yo iba liberándome de mi culpa a la vez que me iba cargando mi primera lactancia.

Intente arreglar la lactancia sacándome leche, y aguanté un mes más, a base de pasarme las noches y los días con el sacaleches. A los tres meses de edad mi peque había recuperado su querido percentil y yo no tenía ni una gota de leche más.

SEGUNDA EXPERIENCIA CON LA LACTANCIA MATERNA.

Lactancia materna

Con la pequeña comencé igual de bien que con el mayor, y a ella le controlaba el peso continuamente, hasta casi rozar la obsesión. Le pesaba, le volvía pesar y le pesaba otra vez, para evitar que se me desnutriera como el mayor (o así pensaba yo claro). Cogía peso con normalidad, hasta que justo una semana antes de cumplir los dos meses empecé con grietas, y un dolor horrible en el pecho. Cada vez que la niña mamaba yo acababa llorando del dolor. Lloraba yo, mi marido casi de vernos y mi hijo que ya tenía dos años y medio de verme así.

Justo el día que la niña cumplió dos meses, tras una semana de lágrimas y purelan e incluso fiebre que acabó en mastitis y conmigo en urgencias esa misma tarde, acosté a mi hija en la cuna y cuando la mire, tenía todo el colchón lleno de sangre. Quería morirme, lo recuerdo con mucho miedo, pensaba que vomitaba sangre. Mi marido enseguida vio que lo que había echado era una bocanada de leche impregnada de sangre que me había salido a mí de las grietas al mamar.

Con toda la delicadeza del mundo me dijo que terminara de una vez con esa tortura y que le diéramos un biberón. Así no podíamos seguir. Fiebre, dolor, sangre y lloros durante una semana. Le dije que sí.

La siguiente toma se llevó a la niña, le dio un biberón y se durmió como una bendita. Yo no quise/pude verlo. Sentía que otra vez había vuelto a fallar a mi bebé y solo quería llorar. Con ella no intente ni sacarme leche con el sacaleches. Solo quería curarme.

VISTA EN PERSPECTIVA:

Han pasado algunos años. Mis hijos han crecido sanos, sin ninguna carencia, a penas se han puesto enfermos, y he aprendido a ver las cosas de otra manera. Ya no me siento culpable por lo que pasó, no me siento mal. He curado todas las heridas, que al fin y al cabo no tenían que ver solo con mi capacidad para amamantar a mis bebés, si no con otros muchos factores con el mayor y muy mala suerte y falta de información con la pequeña.

TERCERA EXPERIENCIA CON LA LACTANCIA:

Lactancia materna

En apenas dos meses nacerá mi tercer bebé. Después de lo que os he contado pensaréis que no quiero saber nada de lactancia. Todo lo contrario. Quiero volver a intentarlo. Así que he buscado información y ayuda. Me han recomendado asistir a un grupo de lactancia, para que me asesoren y expliquen, pero el más cercano lo tengo a 90 km. Sí, la vida del pueblo a veces es lo que tiene, así que entre el trabajo y mis otros dos hijos esa opción de momento la tengo descartada.

También me han recomendado el libro de “Somos la leche” de Alba Padró. Y eso he hecho. Lo compré hace unos días y me ha servido para descubrir que en este tema, en el de lactancia materna soy una completa inútil. Todo lo hacía mal, o mejor dicho no lo hacía bien.

El libro me ha encantado, primero porque es de las pocas veces que he leído algo sobre lactancia sin sentirme juzgada, es muy respetuoso. Y habla sobre la posibilidad de que la lactancia no llegue a buen puerto sin crear un trauma por ello. Dicho de paso tampoco he leído mucho sobre el tema. Y segundo, por lo sencillo y ameno que resulta su lectura y la cantidad de pasajes en los que me he sentido muy identificada y que me han servido para darme cuenta de errores que cometí con mis otros dos hijos.

Después de leer el libro me siento más motivada a intentarlo, más liberada de mis experiencias anteriores y nada presionada. Y creo que los libros que utilizamos como guía deberían de ser todos así. Motivadores y esperanzadores para conseguir el objetivo que buscas, en este caso la lactancia materna.

Y si no lo consigo no pasa nada. Y si lo consigo pues me alegraré mucho y tanto mi bebé como yo saldremos muy beneficiado.

Así que si estás pensando en dar el pecho, tienes dudas o necesitas ayuda me parece un libro indispensable para adentrarte en el mundo de la lactancia materna, tanto para gente que da el pecho, como para todos aquellos que van a acompañar a las mamás en está experiencia.

Además toca de manera muy respetuosa, otros temas sobre crianza como el colecho.

Es de esos libros que quieres subrayar lo interesante y acabas teniendo todo el libro marcado con fluorescente amarillo.

Si os apetece tenerlo podéis comprarlo en Amazon o descargar un fragmento para Kindle y adentraros un poco en su lectura.

Aún me quedan unas semanas más para conocer a mi bebé. ¿Sabéis deS algún otro material o método que pueda ayudarme a que esta vez la lactancia funcione?

12 Comentarios

  1. El libro es de lo mejorcito. Ojalá te sirva de guía porque yo hubiera dado lo que fuera por haberlo tenido en mi primera lactancia. La desinformación, por parte de las madres y también de los médicos que nos atienden, se cargan un montón de lactancias. Yo aún no me explico cómo he llegado a los 4 años de teta ininterrumpida, con 6 meses de lactancia en tándem, cuando en la primera semana quería morir del dolor que me provocaba dar el pecho. Los problemas siguen surgiendo (ahora llevo una semana con 2 grietas que me duelen una barbaridad) pero ya sé que con paciencia se irán. Pero vamos,que si hubiera tenido que pasar al biberón ¡tan contentos todos! Lo principal es que los niños crezcan sanos y que nosotras no muramos de agotamiento en el intento.

    • El libro la verdad es que me ha motivado mucho. Y ahora con el paso del tiempo he curado muchas heridas que tuve del primer parto y que arrastre al segundo. Me siento más preparada y motivada, así que espero que por fin me salga bien. No sabes lo que os admiro a las que conseguís hacer con vuestra lactancia lo que os proponeis. Que dure años, que dure poco, hacer tándem…yo con las mías nunca sentí que las controlaba, era como una automata. A ver ahora.

  2. Te leía y veía mi cara, recordaba mi sufrimiento y el de mis hijas. Las fotos son una metáfora excelente de lo que viví, sin contar al padre reprochándome que por qué no le daba mamadera. Lamentablemente, mis 3 lactancias fueron un fracaso. Hoy, casi me liberé de las culpas y recomiendo no quedarse, buscar apoyo, puericultora, fundaciones o espacios donde nos guíen, sobre todo, donde nos liberen de todos los mitos asociados a la lactancia.

  3. No conozco ese libro pero toda ayuda es buena. Mi primera experiencia con la lactancia (que fue mi primer post del blog ) también fue dura. Mal asesoramiento y poco apoyo. Ánimo en este tercer embarazo y sino se puede, has visto que tus hijos han crecido tan sanos y felices.

  4. Yo confieso que no leí nada, tenía claro que iba a “intentar” dar el pecho pero que si no iba vien no pasaba nada. Yo dí el pecho 5 meses, lo alternaba con el biberón y al final mi hija se destetó sola. Lo cierto es que hay muy poco información del tema. En las preparaciones al parto no dan casi nada así que si publican este tipo de libros esta muy bien.
    Saludos!

  5. Recuerdo el dolor de las grietas como si fuera ayer. Cada vez que mi hija se despertaba, yo lloraba porque sabía que iba a tener que darle el pecho. Pasé unos días horribles.
    Pero tuve la enorme suerte de que su pediatra es IBCLC y fui a su consulta a pedirle ayuda.
    Yo lo estaba haciendo mal.
    Ponía a mi hija boca arriba, con los dos brazos por delante, en la llamada “postura del biberón”.
    Mi bebé, de un mes de vida, tenía que poner su cabecita de lado para poder mamar. Así era imposible que se agarrara bien.
    Un simple cambio de postura y todo se solucionó.

    Si no hubiera sido por ella… no sé cómo habría acabado mi lactancia.

    Ahora llevamos 4 años y dos meses de lactancia, de los cuales 18 meses de tándem con mi hijo.

    Te mando toda la fuerza del mundo. La información es Poder y tú ya lo tienes. Todo saldrá bien ❤️

  6. Yo la verdad es que no me informé para nada sobre la LM antes de tener a mi primer hijo, fracasó pero por una mezcla de infortunios. Estoy embarazada de mi segundo y aún no sé qué haré, aunque siempre he pensado que volvería a intentar la LM lo cierto es que hoy por hoy no tengo nada claro.

  7. Gracias por la recomendación del libro. A mí también me fue muy mal con la lactancia, sólo pude amamantar por un mes. Mi hijo ya estaba entrando en una desnutrición aguda. Cuando finalmente le dimos el biberón fue un niño totalmente diferente. Me costó liberarme de la culpa, lloré mucho, pero ya viéndolo a la distancia fue la mejor decisión. Al igual que tú si tuviese otro hijo, lo volvería a intentar ¡Felicidades por el nuevo bebé!

  8. Lo que decidas bien estará!! Cada lactancia es distinta y si toda esa información te ayuda genial y si no al final como todo lo que hacemos por ello es en base a un inmenso amor.

  9. Lo que decidas bien estará como ya te han dicho; cada niño y cada lactancia es un mundo. Bamba 1 no llegó nunca a engancharse al pecho y en cambio Bamba 2 hizo teta hasta los 12 meses porque no quería ver ni un bibe… Mucho ánimo.

  10. Te entiendo perfectamente pues a mi me pasó , teneis mucha información via internet pues aunque no lo parezca es un problema que muchas madres sufrimos, lo importante es informarse, ir a charlas, leer, y tú estás muy bien encaminada, el libro es muy buena recomendación, ánimo y pa delante!!

  11. Ni tienes porque sentirte culpable porque la lactancia no funcionara antes ni presionada porque funcione ahora.
    Ojalá esta vez todo vaya bien y puedas alargarla el tiempo que desees.
    El libro solo lo conozco de oídas. Durante mi embarazo, leí Un regalo para toda la vida, de Carlos González.

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