Mi hijo no me duerme.

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Lo peor que llevaba cuando nació mi primer hijo era no dormir. El peque no dormía nada, y a sus ojerosos padres apenas descansábamos. Los primeros meses años de vida del peque fueron un suplicio en cuanto a cansancio acumulado.

Ya de recién nacido, en el hospital lloraba y lloraba. Las enfermeras me decian ¡madre mía que niño tan guerrero te ha salido! Y yo, pensando que la cosa cambiaría, les sonreía y miraba a mi leonciollo orgullosa.

Pero volvimos a casa y la cosa no mejoró. El peque apenas dormía. Creo que no exagero si digo que lo máximo que había dormido seguido al cumplir los 6 meses eran dos horas, y cumplido el año apenas 3 horas. 

Mi marido y yo parecíamos dos zombis. Apenas descansábamos. A las 7 de la mañana ya comenzaba nuestro día. Daba igual que fuera lunes, que domingo. Él se despertaba cada dos o tres horas y a las 7 estaba lleno de energía. 

En la guardería no es que se quejaran de él, o bueno sí, claro que se quejaban. Siempre me venían con lo mismo, no ha dormido o no ha dejado descansar a sus compañeros o alguna historia referente a sus horas de sueño. Yo me sentía fatal. Entre las pocas horas de sueño que llevaba en el cuerpo, y que veía que mi hijo tenía un problema porque no sabía dormir cada vez que iba a recogerlo a la guarde salía deprimida.

En las distintas revisiones del pediatra les decía lo que ocurría.  Es normal, son niños, ya madurara, tienes que estar tranquila….los bebés de alta demanda son así….¿alta qúe?. Soluciones no me daban pero un poco loca si que me volvían.

  
El caso es que el peque no dormía, no paraba. Era un torbellino. Lleno de energía y vitalidad. Y su padre y yo nos íbamos apagando poco a poco.

Cuando ya tenía tres años, se despertaba de media unas 3-4 veces por la noche. Daba igual que durmiera con nosotros o sólo. Que estuviera cansado o descansado. Cuando llegaban las 9 que entraba al cole ya llevaba dos horas despierto. Cuando salía no penséis que se echaba la siesta. A jugar y a seguir corriendo. A las 9 más o menos lo acostábamos. Y a las 11 como muy tarde ya se había despertado la primera vez.

Yo me desesperaba, y sufría mucho. Apenas dormíamos y nos pasaba factura a todos.

El caso es que un día que estaba malo y le comenté a la pediatra “su problema” con el sueño me dijo que eso no era normal. Que había que descartar si tenía algún problema que le impidiera dormir. Le pidieron cita para hacerle las pruebas del sueño. Que si roncaba, que si se ahogaba por la noche, que si la respiración era normal. Si claro que sí. El peque cuando dormía, dormía bien. Pero tenía un sueño muy ligero.

Nos llamaron para que durmiera en el hospital. Allí le harían la prueba del sueño para que el resultado fuera más fiable. Le colocaron cables por todo el cuerpo. Piernas, cabeza, tronco….el pobrecito estaba histérico. Tenía una risa nerviosa imposible de controlar. Así es imposible que descanse pensaba yo. Pero cómo pudimos pasamos la noche y le realizaron las pruebas.

El día que todo cambió 

Era ya primavera, recuerdo que hacía calor, y que el fin de curso estaba cerca. Ese día teníamos consulta con el especialista en alteraciones del sueño, que nos diría que le pasaba por la cabecita a mi peque. Estaba aterrada. Pensaba que podría tener cualquier problema. 

La espera en la consulta se me hizo eterna. Recuerdo aquel día perfectamente. Donde aparcamos el coche, como era la sala de espera, la gente que había esperando….recuerdo todo a la perfección. También lo nerviosa que estaba.

Cuando entramos el médico nos preguntó por el peque. Que qué tal dormía. Le dijimos que igual que cuando la prueba. Y el médico nos respondió que entonces dormía bien. Que en la prueba todo estaba bien. Que el niño dormía bien y que no había ninguna alteración en las fases del sueño. El médico al ver nuestra cara de no entender nada se explicó mejor y dijo esto:

– Hay personas que duermen más y persona que duermen menos. Hay niños que no necesitan dormir tanto como otros, y con pocas horas de sueño tienen suficiente. Su hijo está perfecto. Su sueño ira madurando y cada vez tendrá menos despertares, eso sí, tiene un sueño ligero, y no esperen que le den ningún día las 12 de la mañana durmiendo.

A simple vista parece que no nos había dicho nada. Pero a mí me lo había dicho todo. Primero yo me había empeñado en que mi hijo tenía que dormir las horas que se espera que duerma. Luego la familia había corroborado mi teoría de que esto no era normal. La guardería se quejaba de la situación, e incluso algún pediatra me había hecho creer que esto no era lo normal.

Pero si, era normal, a mi hijo no le pasaba nada. Simplemente no necesitaba dormir tanto como otros. Era un niño sano, lleno de enrgía, despierto y Feliz. ¿Que problema había si no dormía tanto como creemos que debe dormir?. Si no necesitaba dormir más no podíamos obligarle a dormir más. Y si él no iba a dormir más, nosotros está claro que tampoco. Así que lo mejor era asumirlo y aceptarlo. Cada niño es como es. No, como nosotros queremos que sean, o como nos hacen creer que debe de ser. Asumirlo y aceptarlo es el primer paso para no sufrir.

Acepté que era normal que se despertara a las 7, y desde ese día aunque me levantaba a las 7 a jugar con él tooooodos los días del año, era normal, y como era normal no había qué preocuparse. Al despreocuparme desaparecieron los problemas, las comparaciones con los horarios de otros niños y mi sufrimiento. Aprendí a dormir poco y estar bien. 

Os preguntaréis cómo duerme ahora…

Pues bien, tiene 7 años, todavía no duerme del tirón pero solo se despierta una vez normalmente por la noche. Se acueste a la hora que se acierta como muy tarde a las 8:30 está en pie….y nosotros….pues si es fin de semana nos hacemos los remolones en la cama hasta las 9 como mucho, porque en esta casa, ahora todos somos de poco dormir.

Así que si me permitís un consejo, y vuestr@ hij@ no duerme y está sano, con energía y vitalidad no sufráis. Aunque penséis que vaya cruz os ha tocado, aprenderéis a vivir con ello. Y cuanto antes lo aceptéis mejor, porque antes dejaréis de sufrir. Cada niño es un mundo y en esto de dormir no podía ser de otra manera

7 Comentarios

  1. Ay..mis post son más del estilo “mi niño no come” jaja. Yo tengo la teoría de que cuando te toca uno que come bien, no duerme. A mi me tocó uno que duerme como las mantas así que…a pelear con la comida.

  2. yo con mi rubio he tenido algo parecido. Ha empezado a dormir hace unos 3-4 meses, que duerme del tirón y me emociona hasta verlo dormido por las mañanas cuando me levanto. Nos ha costados dos años largos de noches muy difíciles, pero todo llega…cada niño es diferente y lleva un ritmo…Ahora que va a venir el bollito es cuándo hemos empezado a descansar…jejej, pero bueno…esperemos que este nuevo bollo duerma un pelín mejor!jeje besotes

    • La mía, la peque dormía muchísimo mejor que su hermano. Se llevan dos años. Cuando nació yo me ocupaba de ella por las noches y mi marido del niño, pues dormía yo mucho más con la recién nacida que mi marido con el mayor….

  3. Un gran post, en nuestro caso empezó durmiendo genial pero poco a poco fue empeorando y sobre todo en verano con el calor, pero siempre ha sido un nene dormilón aunque se despierte por las noches.

    • Lo peor de todo cuando no duermen es si te pillan de primeriza. Creo que si ahora tuviere un nene igual no sufriría tanto porque es normal, pero con el primero el pensar que le pasaba algo o que era culpa mía me volvía loca

Me encantaría saber tu opinión sobre este tema. De todas formas ¡Gracias por leerme!