Mi familia en la caravana: Vitoria y Bilbao.

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Desde septiembre no desempolvábamos los trastos de la caravana. Demasiado ejercicio mental el último mes me pedían a gritos salir unos días. Los peques siempre dispuestos. Yo teniendo pampurrias de que mi manera de desconectar fuera meter a mis dos pequeños en un hotel si el tiempo no acompañaba. Dos pequeños, que se pasan el día en la calle. Y para que lo vamos a negar, están asilvestradillos…es lo que pasa cuando te pasas el día en la calle. La calle de un pueblo, sí. Disfrutan hasta el último rayo de luz en la calle.

Mifamiliaenelpueblo
Y es que, a pesar de estar en el puente de mayo, hace un frío del que se rasca hielo en el cristal del coche por las mañanas. Sí, esto es Soria. Nuestro destino elegido no es que haya sido mucho más cálido, Vitoria. O Siberia-Gasteiz, y como su seudonombre indica no nos ha recibido con calor. Más bien con lluvia y frío. Ya nos lo avisó la chica del tiempo (la que estuvo embarazada a la vez que yo durante mis dos embarazos, y que como yo no vivía aún en el pueblo y no veía a mis padres a diario, ellos todas las noches comentaban como le iba engordando la barriga, y que sin darnos cuenta la hemos convertido en la chica del tiempo favorita).

Sí, podíamos haber cambiado de destino, irnos al Mediterráneo y disfrutar del mar y comer helados como sino hubiera un mañana. Pero el plan que se nos antoja hacer con los niños era bien diferente. Primero debía cumplir los requisitos de un plan con niños que os contaba un día en el blog.

Y es que, a los campistas, no nos importa tener que salir de la caravana con chancas y calcetines dirección a las duchas del camping aunque diluvie o haga frío. Es parte de la gracia de estar en un camping.  Pero lo mejor de todo es el ambiente/cuadrilla/grupo alternativo que se montan los niños en el camping, que poco tiene que ver con lo que te encuentras en un hotel.

Vacaciones familia en el pueblo
Es llegar al camping de hacer excursiones (aunque haya comenzado el día a las 8 de la mañana) y los niños juntarse con otros a jugar. Aunque uno hable alemán, los otros sean de un pueblo de Soria y el resto vayan vestidos con camisetas deportivas de equipo vascos rivales en los terrenos de juego. Y sí, la gente de Euskadi es fija en los campings, o por lo menos sus forofos futboleros. Es algo que siempre me ha llamado la atención.

¿Y cómo hemos apañado en Siberia Gasteiz en un camping con el frío y LA lluvias? Pues como en verano. Por suerte las caravanas hoy en día están muy preparadas y con un pequeño radiador de calor azul es suficiente para calentar el habitáculo.

Mi familia en la caravana
El camping en el que hemos estado en esta ocasión es el Roble Verde, a 20 minutos de Vitoria. Tiene piscina cubierta. Teníamos nuestras dudas respecto a si debajo de la cubierta uno se podría bañar o si sería  un hábitat de pingüinos. Y la experiencia ha sido muy satisfactoria. El agua estaba muy buena, que no caliente y los peques disfrutaron de lo lindo. Un camping pequeño y familiar, de los que nos gustan, totalmente recomendable para viajar en familia.
Uno de los Objetivos del viaje era poder pensar y asimilar muchas ideas que me rondan en la cabeza últimamente, especialmente una que me quita hasta el sueño y cada vez se me hace más real. Queria pensarla desde lejos. Lejos de todo lo que me rodea en el día a día. Queria despertarme por la mañana y en medio de la claridad de la caravana pensar. El resultado ha sido que no he pensado en nada, y eso es bueno, porque al final la gracia de las vacaciones es desconectar.

Mi familia en el pueblo
Vitoria y Bilbao en nuestra hoja de ruta. 3 días de desconexión, 5 en la caravana (hemos llevado el perro, otra ventaja de los camping). Casi 1000 km recorridos y 72 horas disfrutando de la familia, riéndonos y aprendiendo infinidad de cosas.

Por más viajes así, por más viajes con mi familia en la caravana.

10 Comentarios

  1. Qué guay. Me apunto el nombre del camping para cuando decidamos ir por allí arriba! Lo de la piscina cubierta suena muy bien. Jeje. Saludos!

    • Jo es una gozada lo de la piscina. Para los niños era lo más. Un paraíso, y para los papis también, no lo vamos a negar. Además de precio súper económico. Tenía lo justo y muy cuidado. La verdad que muy recomendable el camping y la ubicación.

  2. Esas desconexiones son tan sanas y tan necesarias y estoy de acuerdo, los críos se montan una pandilla alternativa en el camping a la primera de cambio.
    Y otra cosa.. ¡¡ni frío ni fría por el amor de diooorrr que vives en Soria!! jajajajaja XD

  3. A nosotros nos encanta el camping pero no tenemos la suerte de tener una caravana, vamos con la tienda todos los años cuando llega el buen tiempo. Es verdad que los grupos de chavales es muy diferente a los de los hoteles y creo que eso es lo que más me ha gustado siempre, que no sea la norma, que vayan todos con todos y jueguen aunque no hablen el mismo idioma.
    Un abrazo y a seguir desconectando!

    • Ya estoy de vuelta, no veas lo corto que se me ha hecho….
      Nosotros también empezamos con tienda de campaña. Hace unos años podría haberme ganado la vida como dependienta de Decathlon de tiendas de campaña. Pero nos surgió una muy buen oportunidad y nos pasamos a la caravana. En cualquier caso de las dos maneras, las experiencias del camping no tienen precio

  4. Que pasada, lo del camping, de poder desconectar, viajar con perro, y oye, si no le has dado vueltas a la cabeza eso es bueno, las ideas o las respuestas llegan también cuando tienen que llegar y se está en un buen estado mental 🙂

    Me encanta lo del a chica del tiempo y que tus padres fueran viendo como avanzaba tu barriga en la suya 😀

    Un abrazo!!

Me encantaría saber tu opinión sobre este tema. De todas formas ¡Gracias por leerme!