La droga que todo lo cura.

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Fui la primera de mis amigos en tener hijos. La primera de mi grupo de toda la vida y la primera de mis compis de la uni.

Pasaron muchos años hasta que en los grupos de Whatsapp aparecían más fotos de niños a parte de las de mis bebés. Porque no sólo fui la primera, dos años después también fui la segunda….

Echaba de menos y anhelaba el tener amigos con hijos para que mis churumbeles jugarán con ellos. Poco a poco, aunque fuera del grupo, fueron apareciendo. Y mi vida se iba alejando de la de mis amigos.

Mientras yo estaba en vela con biberones y pañales ellos mandaban fotos de sus salidas nocturnas, mientras yo preparaba un disfraz de Mickey para el peque, ellos la daban la nota disfrazados de Gipsy Kings (antes de que se pusieran de moda) en las fiestas del pueblo. Me sentía fuera de lugar, y sin embargo la decisión (la mejor decisión del mundo que tomamos) fue repetir y traer al mundo a mí pequeña.

Cuando mis peques tenían 5 y 3 años nació la primera hija de mis amigos. Entonces alguien empezó a comprenderme. Descubrió cuál era la droga que me tenía tan enganchada y que me alejaba de las quedadas fiesteras del grupo, pese a la incomprensión de mis amigos de porque no me llevaba a los niños y los dormía en el carrito.

Creo que alguno aún piensa que van a pilas. Que con desconectarles un botón los dejas en modo avión como al móvil y que cuando alguien quiere hacerles monerías los despiertas y se vuelven a dormir sin más.

Pronto se convertirán en padres y descubrirán que no existe ese botón y que ni falta que hace. Y seguro que sonríen y se acuerdan de mí, y de mi otra amiga, y que en alguna quedada con hijos lo comentan…y me dicen que llevaba razón…
A las fotos de las noches en vela se sucedieron las fotos de los grandes viajes. Mientras mis hijos iban soplando las velas de sus tartas, ellos iban asentando la cabeza, emparejándose y empezando a hacer vida de pareja. Sus viajes a Niza, NY, Tailandia, Múnich, Bruselas…adornaban mis archivos de Whatsapp mientras yo les contestaba con alguna foto en la playa en la que aparecían mi mayor ya sin manguitos y la pequeña con unos manguitos que ocupaban casi la totalidad de la foto.

javier

Ahora andan inmersos en la preparación de sus bodas. Los que no se casan este verano lo harán en breve. Mis peques van a ser pajes en alguna de esas bodas. Van a acompañar a la más especial de todas la novias al altar. A otras no están invitados, sus padres piensan que nos divertiremos más sin niños. No les culpo. Ellos no han probado aún la droga que todo lo cura. Y que hace que no sientas ni una miaja de envidia por no ir a Tailandia, y que hace que te ilusiones aún más si cabe con esas fotos de viajes que te envian, porque tus hijos también las ven y preguntan qué es eso o qué es aquello o dónde está Tailandia y porque no vamos nosotros.

Tendré que ir de boda sin la droga, y ya no sé pasar un día de momentos felices sin esa droga. No se trata de no saber salir sin hijos, que sé y de vez en cuando lo práctico. Se trata de poder compartir con ellos y hacerlos partícipes de un día tan especial para todos.

Entiendo perfectamente que la decisión de los novios es la importante, y no me va a crear un trauma (creo),pronto los novios probaran mi droga, y ellos tampoco podrán vivir sin la droga que todo lo cura.

Dentro de unos años todos estaremos igual, en distintas fases de la crianza, mis hijos ya serán más mayores y probablemente haga viajes en pareja y con una pena enorme de que ellos ya no quieran acompañarme, quién sabe dónde…y entonces mis amigos mandaran fotos de sus pequeños, con sus manguitos en la playa….y entonces esas fotos sí que me darán envidia, y mucha. Me recordarán a mis peques, cuando eran pequeños, pero las veré con mis ya grandullones, y el “ooooooh que mono” nos saldrá al unisono a toda la familia.

12 Comentarios

  1. Ay, cómo me ha gustado tu post y cómo me he sentido identificadísima! La primera en casarme, en tener hijos…. mis amigas han coincidido con el segundo y tercer hijo mío para su primero. Y sí, coincide todo.
    Si acaso yo no suelo llevarme mi “droga” conmigo a las bodas que son de noche pensando en los niños, porque si son pequeños. … al final acaban dormidos en el carrito, incómodos. … y creo que no es justo para ellos, y además, para una boda al año que tenemos no creo que sea malo pasar el mono jajaja. Besos! !!!!!

  2. POr droga te refieres a darle un bocado a ese niño en bañador tan majo que tiene un señor mordisco en la pata? No entiendo como podían dudar de que eso es droga y de la buena.

  3. Muy identificada con tu post… Siempre he ido a destiempo con mis amistades y ahora más que nunca que ellas están empezando a tener vidas en pareja y yo ya casada y con una pulga… Es difícil entender de qué va esta droga hasta que no la pruebas

  4. Totalmente de acuerdo contigo. A mis amigas (que por fin están empezando a tener niños) no les entraba en la cabeza mi pasión por mis hijos y el no querer hacer planes sin ellos. Tú lo has dicho muy clarito, no es que no sepa estar sin ellos es que no quiero estar sin ellos

  5. Es que ellos son la mejor de las drogas. Yo tampoco se ir a ningún sitio ya con mis tres “peques”. Y lo pongo entre comillas porque cuando estás enganchada a ellos, el tiempo pasa muy rápido. Yo también fui la primera del grupo en tener hijos. Y ahora mi chiquitín, el que me estrenó como madre, tiene ya 13 años. 🙂

  6. yo…te confieso que hay bodas a las que no he asistido, porque si tenía que dejar a las niñas en casa (especialmente cuando la peque aun amantaba) y eran lejos, prefería no ir. Otras han cambiado y hecho exepción para que pudieramos llevarlas. Y es que…esa droga que todo lo cura es muy adictiva. y a mi no me llaman los viajes en pareja, ni las vueltas al mundo, me llaman as tardes tirada en el suelo jugando

  7. Ay, lo de las bodas sin niñas, es verdad que también cuando no los tienes piensas de forma MUY diferente, y hasta que pruebas lo que es tener hijos y te llenas de ese amor tremendo, no ves las cosas desde el otro lado 🙂

  8. Me ha encantado.
    No hay mejor droga q los hijos. Me he sentido muy identificada xq yo tmb he sido la primera de mis amigas en tener hijos, ya me entenderán, mientras yo no puedo resistirme a seguir con mi droga dura cada día

  9. ¡Qué bonito post! Me has hecho recordar cuando mis peques eran más peques, yo no fui la primera de mi grupo, por el contrario, fuí de las últimas en casarme, de las últimas en embarazarme y encima, mis amigas tienen hijos en universidad y yo tengo al más chico en el jardín de niños…
    Así que sí vamos en etapas muy diferentes, sin embargo, seguimos siendo buenas amigas y nos comprendemos mutuamente.
    ¡Qué viva esa droga! 😀

Me encantaría saber tu opinión sobre este tema. De todas formas ¡Gracias por leerme!