Guía definitiva para adaptarte al pueblo con tu familia.

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Cuando te trasladas a un nuevo lugar, si es una ciudad tienes mil guías, posts, libros etc. con consejos varios para facilitarte la adaptación a tu nuevo destino.

  • La línea 6 de me Metro de Madrid. Consejos y trucos para sacarle el mayor beneficio.
  • El Centro de Barcelona. Incluye plano con calles a evitar con nocturnidad y alevosia.
  • Como elegir colegio en El Centro de Malaga.

Estoy segura de que estos libros, o parecidos, existen, y si no ya están tardando, que seguro que se venden.

Pero ¿y si vienes con tu familia a vivir a un pueblo? ¿quién te guía?

¿Nadie a que no? Pues lo voy a hacer yo….hoy os presento….

Vida en el pueblo

CAPÍTULO 1: Los inicios.

Es probable que llegaras hace unos días o semanas al pueblo. Y te sientas un bicho raro. Primer consejo, no te sientas así, todos sabemos quien eres, como se llaman tus hijos y qué hacéis aquí. Si todavía hay alguien que no lo sepa, como me podría pasar a mí que no suelo enterarme de nada, el primer día que aparezcas por el parque con tus niños me harán una ficha exhaustiva tuya y sabré perfectamente quienes sois. Así que no te agobies. No eres un desconocido. En todo caso puedes agobiarte porque todos sabemos quién eres y tú no nos conoces a nosotros. Pero eso tiene fácil solución, acude al parque del pueblo cuanto antes.


CAPITULO II: Conociendo a tus vecinos. Salir al exterior y no fracasar en el intento.

Si tienes hijos lo tienes facilísimo. Si es época de colegio, el primer día que tus hijos vayan al colegio es probable que te sientas observad@ en la puerta. Es normal, los demás nos tenemos muy vistos. Observa y céntrate en los padres de los compañeros de clase de tus hijos y saluda. Di hola, preséntate…seguramente el grupo de madres/padres de la clase de tus hijos te ofrezcan tomarte un café. De ese café a estar en el grupo de Whatsapp del cole hay un paso. Desde ese momento estarás incluid@ en la comunidad educativa. Si no es época lectiva puedes acercarte a la piscina. Tiene el mismo efecto. Aunque te costará más distinguir los que son nativos de los que son veraneantes. Si todas tus amistades son veraneantes no te preocupes. En cuanto comience el colegio podrás seguir los pasos que te comentaba anteriormente de la puerta del colegio.


CAPITULO III: Caer en gracia.

Da igual que seas creyente o no. Que seas practicante religioso o no. Que no hayas pisado una iglesia en la vida o no. Aquí somos todos de nuestro Santo, Cristo o celebridad que se celebre. En función de pueblo puede ser la Virgen de los Desamparados o un vecino vestido de Ángel que baja atado desde el campanario y se lían a tomatazos con él. En los pueblos se les quiere, se les muestra afecto y se les venera. Así que sí son fies tas en tu pueblo, y sales con tus hijos y alternáis en las efemérides del pueblo, caerás en gracia a prácticamente la totalidad del pueblo. En los pueblos se valora mucho que los forasteros se integren en nuestras costumbres. De esa manera casi, casi te ganas el carnet de autóctono.


CAPITULO IV: Afianzando la confianza que han depositado en ti o como evitar  que mucha gente te ignore sin saber por qué.

Compra en la tiendas del pueblo. De verdad, no son más caras, y si te lo propones encontraras de todo. No se trata de reactivar y fomentar la economía de la zona, que también. Se trata de ser buen vecino, y una oportunidad para conocer y ayudar a familias que como la tuya vive en este pueblo y tiene un comercio. Además si te marchas dará la sensación de que lo de aquí no es lo suficiente bueno para ti, y hasta los vecinos del pueblo que tampoco compran en los súper mercados del pueblo te harán la cruz. Ojo, no digo que no debas comprar nunca fuera del pueblo. Pero si procurar mantener un equilibrio en el que todos salgan ganando.


CAPITULO V: Guarda tus emociones para más adelante.

Ver, oír y callar. Es probable que te unas a una reivindicacion popular en un parque o en un bar en la que estés completamente de acuerdo y te unas a la causa, primero por idea, y segundo por confraternar con tus vecinos. Error. Es probable que parte de los que están allí no piensen igual (aunque les fuera la vida en defender tu postura) y cuando se marchen de allí cuenten lo ocurrido y digan “pues no veas el nuevo….como se pone por nada….” y crezca una leyenda urbana entorno a ti y tus oscuros pensamientos que cargarás con ella una buena temporada. Aquí a la menda le pasó, y lo pasé muy mal.

Y no, no es que no puedas nunca más dar tu opinión. Simplemente tendrás que esperar a tener tu entorno de confianza. Y las amistades de verdad en un pueblo son muy fieles. Así que hasta llegado el momento precaución.


MASTER CLASS: Sobrevivir  a tu visita médica.

En el médico no te sientas violent@. Cuesta pero al final te acostumbras.  En el momento que estés en la sala de espera según llegue la gente si estás con tus hijos te preguntarán que les pasa. Da igual que lo quieras contar o no, van a insistir. No es curiosidad, es preocupación. Así que tómatelo con filosofía. Si estás embarazada y vas a consulta por primera vez vas a flipar. Te van a mandar a consulta de la matrona, con un papel de otro color para pedir análisis. Vas a estar tu sola, en la puerta de la matrona con tu papel chivato de los análisis. Y todos te van a mirar con sonrisilla picara. Sí, todos. Todos saben que estás embarazada, aunque no se lo hayas contado a nadie. A partir de ese momento todo el pueblo lo sabe y lo va a contar. Así que sí tienes a alguien de confianza en el pueblo que se lo quieras contar antes de que se entere por ahí, díselo antes de tu primera consulta en la matrona.


ANÁLISIS FINAL.

Y todo esto…¿merece la pena? Vaya si lo merece…pasados los primeros días, de desorientación, de sentirte solo, de no saber si has acertado viniendote a vivir a un pueblo, de si vas a ser capaz de adaptarte y de mil y una dudas más, descubrirás que sí. Que sin darte cuenta ya eres del pueblo. De esa mini comunidad, de esa tribu que formáis todos los vecinos. Verás que eres uno más, y que tus hijos parecen que hayan nacido allí. Sentiras que perteneces a un sitio, y te sentirás de ese sitio. Habrá vecinos que te pongan nervioso o que no te enacajen, pero el día que pase algo todos estaréis a una. Es la maravilla de los pueblos…sobre todo del mío. De un pueblo de Soria de unos 1500 habitantes, en el que nos queremos todos más de lo que creemos. Y eso, aunque les pese a los de ciudad, no aparece en ninguna guía o callejero que te dan en información y turismo al llegar.

Me encantaría saber tu opinión sobre este tema. De todas formas ¡Gracias por leerme!