¿Cuándo empezar a montar a caballo? Primer contacto con caballos.

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A raíz de una foto que puse en Instagram hace algún tiempo, sois muchos los que me habéis preguntado qué tal la experienza con mis hijos y el mundo ecuestre, y es que son muchos los niños que están como locos por montar a caballo.

Nuestra historia con los caballos se remonta realmente a antes de que nacieran los niños. Teníamos dos caballos y nuestra afición eran nuestros “bichos”, en aquella época aún vivíamos en Madrid y los teníamos allí en un picadero. Estuvimos (estuve) montando hasta que me quedé embarazada. A partir de ahí, con el embarazo, nacimiento del mayor y embarazo y nacimiento de la pequeña a los dos años nuestro tiempo, dinero y disponibilidad para los caballos se esfumaron.

No teníamos tiempo para montar, era un gasto importante y lo peor de todo, apenas visitábamos a los caballos. Así que, con todo nuestro pesar, decidimos venderlos. Además no sabíamos si los niños iban a disfrutar también de esta pasión.

¿Os podéis imaginar cuál es, ha sido y será la pasión del mayor verdad? Sí, exacto, los caballos. Es como un chiste. Ahora es continua la pregunta de ¿y cuando vamos a volver a tener caballos? Pero de momento la respuesta es incierta. Los caballos son seres vivos y necesitan una atención y un tiempo que hoy por hoy no tenemos. El día de mañana quién sabe….

Así que de momento tiramos de los caballos de un gran amigo que siempre los tiene disponibles para los peques.

Empezar a montar a caballo
¿Pero a partir de que edad pueden aprender a montar a caballo?

Todos los amigos que conocíamos del mundo ecuestre coincidían. En torno a los 5 años, lo ideas es que puedan empezar a dar clases de equitación sobre ponis, para a los 8-9 años dar el salto a caballo. No es una cuestión de edad realmente. Es una cuestión de que el niño sea maduro física y mentalmente para controlar el caballo. Hace falta fuerza en las piernas, en los brazos y ser consciente del entorno en el que te mueves Por eso es ideal aprender en pista y con ponis.

Mi hijo las clases las empezó con 4 años. ¡No aguantaba más!. Sabía de sobra que era un caballo y tenía claro que es lo que quería. Lo más gracioso de sus clases era ver a los ponys en fila uno detrás de otro. Momento en el cual el profesor decía “giramos a la izquierda” y cada niño intentaba girar a la que consideraban la izquierda (a estas edades ya sabéis que lo de izquierda y derecha es muy subjetivo). Normalmente la mitad se equivocaban de izquierda, pero curiosamente los ponis giraban al lado deseado. (Más sabe el diablo poni, por viejo que por poni).

En las fases iniciales de aprendizaje los niños aprenden un primer contacto con los ponis, sus cuidados básicos como cuidado y limpieza antes y después de la actividad, a saber a manejarlo desde el suelo, aprenden a montarse sin ayuda, el manejo básico de las riendas y lo que es más importante a mantener el equilibrio sobre el animal. Por lo que no es raro ver a niños montando en poni del revés.

Clases de hípica para niños
En estos primeros contactos es donde los niños realmente aprenden lo que implica montar a caballo, ya que no es subirse y galopar cual vaquero del oeste, y descubren si les gusta y están dispuestos a esforzarse por aprender a montar a caballo y saber cuidar un caballo. Muchas veces les gusta pero no son conscientes del esfuerzo y dedicación que implica.


Es un deporte que te tiene que gustar. Y si tienes la suerte de que a tus hijos les gusta les va a aportar un montón de beneficios:

  • Realizan ejercicio físico, desarrollan su musculatura y fortalecen sus articulaciones.
  • Mejora la autoestima y la confianza en ellos mismos. Ver que son capaces de manejar y controlar del caballo produce una gran satisfacción de la cual disfrutan y ayuda a aumentar la confianza en sí mismos.
  • Mejora su concentración y atención. Deben de ser capaces de controlar el caballo y el entorno que les rodea. Deben de ser muy constantes y atentos.
  • Mejora la expresión no verbal. Deben de aprender a conectar con el caballo y a entenderse con el caballo.

Montar a caballo
¿Qué se necesita para dar clases de hípica?

Todos pensamos en lo divinos que van a ir nuestros hijos con sus pantalones y chaleco de montar, pero lo que realmente necesitan es estar federados, ya que de esta manera tienen un seguro que les cubre frente a posibles accidentes. Es un único pago anual en torno a unos 40€.

Ahora bien, una vez federados, lo más importante es el casco. En Decathlon tienen cascos muy económicos y de gran calidad para los niños. Las botas de montar a caballo también son necesarias, las de mis hijos también son de Decathlon.

En caso de necesitar algo más os lo iran indicando según vayan avanzando las clases o dependiendo de la hípica a la que acudáis.

Empezar a montar a caballo
¿Dónde dar clases de montar a caballo?

Existen multitud de lugares acondicionados y preparados para dar clases de montar a caballo. Yo os puedo recomendar la Hípica las Cadenas en Alcalá de Henares, que es donde acudía mi hijo hasta que nos vinimos al pueblo. La experiencia que tuvimos con esta hípica y con su profesora, Mirian (desconozco si aún sigue, pero era una chica encantadora, y lo que es más importante, conoce a los caballos) fue muy satisfactoria. Sin duda recomiendo este sitio, si os pilla cerca, para empezar con el mundo ecuestre. En caso contrario, lo recomendable es acercaros a varios centros hípicos, conocer a los profesores y ver las instalaciones y lo cuidados que están los animales. En esto, cómo en todo, la intuición como padres es muy importante. ¡Ah! Y aseguraros que es un sitio que cumpla toda la normativa que se les exige a estos centros.

Me encantaría saber tu opinión sobre este tema. De todas formas ¡Gracias por leerme!