Carta abierta a mí escayola.

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Hola escayola,

 el viernes sin pedir permiso te instalaste en mi brazo derecho. Rotura de radio le han llamado. Monumental fastidio le he llamado yo.

Dejemos las cosas claras, yo no te gusto, pero es que tu a mí tampoco. Aún así tenemos que convivir durante 6 semanas, así que mejor llevarnos bien.

Yo prometo hacer todo con la mano izquierda, como escribir este post, aunque me cueste una eternidad. 

Tú promete no moverte y sujetar mi brazo bien.

Yo prometo mantenerte en las mejores condiciones posibles. 

Tú tendrás que dejar que mis hijos te grafiteen. Ya lo han anunciado, tienen que firmar y pintar la escayola. Cuando lo hagan ya no te luciré con resignación,  sino con orgullo.

He de confesarte que de toda esta historia, lo que peor llevo son las frases catastrofistas  de mi entorno, de que por qué patino. Ya sabían que me podia caer.  Yo también lo sabía, pero me daba igual. La respuesta es la misma que por lo que vivo, aunque me pueda caer. La vida es para disfrutarla, aunque pasen estas cosas. Al fin y al cabo son eso, cosas.

El viernes, en urgencias, mientras esperaba dolorida  a que te pusieran en mi brazo, veía un ir y venir de personas con dolencias aparentemente más serias que mi deformado brazo. Algunos ni siquiera podían entrar por su propio pie. Otros ni si quiera saldrían, al menos esa noche. Yo solo podía estar compungida por la situación y superada por los acontecimientos. Pero agradecida por estar bien.

Y una vez que salimos de allí, querida escayola, entendí que todo era un gran fastidio, pero que tenía suerte de estar bien. Mucha suerte. Por eso no voy a dejar que esto me afecta. Aunque me cueste. Sigo trabajando, sigo escribiendo, sigo leyendo, sigo soñando, pero sobre todo sigo disfrutando de mi familia, que una vez más me han demostrado la suerte que tengo de tenerles.

Así que ahora, contigo y con el ibuprofeno de acompañantes vamos a seguir adelante, que la vida sigue igual, ya veremos qué pasa mañana….

3 Comentarios

  1. Ainch… un abrazo muy fuerte a ti y a tu escayola!
    Y sigue, sigue soñando, viviendo, patinando! Porque las desgracias vienen solas, y ni quedándote quieta podrías evitar que algo te sucediera. Vivir… estar vivo… implica estas cosas
    Un beso desde la distancia

Me encantaría saber tu opinión sobre este tema. De todas formas ¡Gracias por leerme!