Hay tantos lugares que quisiera conocer, pero que al mismo tiempo me intimidan a tal grado, que consideré que la mejor decisión sería entrar con un grupo de exploradores amantes de las tierras antiguas y, posteriormente, tomar mi camino cuando nos den la oportunidad.

¿Qué les parece? ¿Seguirán leyendo mis relatos del otro lado del mundo?

¡Juntemos nuestras cosas, hagamos la maleta, que ya pronto nos vamos a Europa!